Transformando la habitación infantil

Cuando nuestros niños se hacen mayores necesitan actualizar su espacio.

Una cama más grande, un espacio de estudio más despejado y unos tonos más acordes a la personalidad del adolescente son basicamente los objetivos. Muchas veces no queremos prescindir de todos los muebles con los que contaba la habitación, pero sí podemos eliminar algunos para ganar amplitud.

En éste caso había que suavizar la abundancia de tonos malva y rosas de las paredes y textiles de la habitación de niña, dando pinceladas de blancos y grises. Sustituir la cama nido por una cama de adulto, las cortinas estampadas por un estor enrollable blanco y la lámpara por un plafón led que iluminase mejor toda la estancia.

Así era ANTES la habitación:

El primer paso fue hacer un estudio del espacio con planos en 3D, para valorar la posibilidad de instalar una cama de 150, jugando con un papel pintado en el cabecero, y a partir de ahí coordinar los tonos y los cuadros decorativos.

Coordinamos un edredón gris perla con textiles de Caselio con los que jugamos en los cojines y en las letras enmarcadas a medida, e imprimimos sobre lienzos unas imágenes de la propietaria en los mismos tonos que el resto de la habitación…

El resultado no puede ser más satisfactorio. Unos pocos toques han conseguido renovar por completo la habitación. Un cuarto de niña transformado en un espacio de adulta.